“Hay que incentivar la calidad con miras a mejorar la imagen del país”

Se habla mucho de calidad de los productos, de sistemas tipo ISO 9000. Es una necesidad para el desarrollo del país. ¿Pero qué es y cómo se mide o garantiza la calidad? El ingeniero Éver Cabrera Herebia, experto en el tema, nos habla sobre la necesidad de incentivar la producción limpia y de calidad, para mejorar la imagen país en el exterior y para beneficiar a consumidores. 

Ing. Éver Cabrera: “Sentí una enorme frustración en Brasil cuando dijeron que medidores sin calidad se enviaban a Paraguay”.  Fotografía: ABC Color

Ing. Éver Cabrera: “Sentí una enorme frustración en Brasil cuando dijeron que medidores sin calidad se enviaban a Paraguay”. Fotografía: ABC Color

El Ing. Cabrera Herebia es profesor de Metrología y Gestión de Calidad e Impacto Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (Fiuna). Su campo tiene mucho que ver con el desarrollo sostenible, con la producción limpia, sin impacto ambiental, pero de calidad.

En esta entrevista resaltó la importancia de que la ciudadanía entienda mejor este tema, para exigir productos de calidad, logrados dentro de un respeto a la naturaleza.

 

–¿Cómo se puede definir el concepto de calidad de un producto? 

–Calidad es cuando un consumidor, al elegir un producto o servicio, requiere que esté respaldado por algún certificado para saber si cumplió con las normas dadas. El Gobierno, a través de sus políticas, debe garantizar que los distintos actores públicos o privados encargados de la infraestructura nacional de la calidad otorguen los instrumentos necesarios para que el consumidor pueda escoger lo que más le convenga.

–¿En qué consiste la infraestructura nacional de la calidad? 

–Abarca principalmente los siguientes componentes: normalización, metrología, acreditación, ensayos y evaluación de la conformidad. Estos actores deben interactuar entre sí, con los organismos regionales e internacionales afines, para brindar servicios a los sectores públicos y privados, para garantizar mayor efectividad.

–¿Es, entonces, un sistema que apoya a las empresas y a los consumidores? 

–Así es. Cuando se habla de mejorar la competitividad del país nos referimos a mejorar la competitividad del sector empresarial paraguayo y ahí está implícito la “calidad” del producto o servicio exportado y también el consumido a nivel nacional.

–¿Cómo lograr que el sistema sea eficiente? 

–El sector público debe propiciar la creación y el fortalecimiento del marco dentro del cual el sector privado va a desenvolverse, además de ver qué instituciones y servicios serán necesarios para que la tarea de todos los actores sea más fácil, técnicamente confiable y que la calidad pueda ser demostrada. Se deberá definir la totalidad de la red institucional (público o privada) y el marco legal que lo regula, responsables de formular, editar e implementar normas y dar evidencia de su cumplimiento mediante la inspección, ensayos, certificación, metrología y acreditación.

–Es bastante complejo.

–Es un tema muy complejo, pero con estas actividades debemos asegurar las condiciones de confiabilidad, comparabilidad, trazabilidad, competencia, conformidad, transparencia e imparcialidad que se necesita.

–¿Quiénes o qué sectores deben integrar el sistema? 

–Existen un gran número de actores sueltos en el país que deben trabajar coordinadamente. Por ejemplo, el Gobierno mediante sus agencias reguladoras; las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas productoras de bienes, el comercio, los prestadores de servicios; los laboratorios de ensayos y de calibración, los laboratorios clínicos, los consumidores, las oficinas de protección al consumidor y del medio ambiente, el sector académico y las instituciones de investigación, desarrollo e innovación.

–¿Existen casos de implementación exitosa de un sistema similar? 

–Todos los países que logran tratados de libre comercio dependen del fortalecimiento de la confianza y credibilidad internacional de sus instituciones que soportan la infraestructura de la calidad interna; cada uno adopta el modelo que le otorgue más rápido reconocimiento internacional y confianza directa de los consumidores locales. En Brasil, el Inmetro es el encargado de la metrología y la acreditación, y sus normas se armonizan bajo coordinación del sector privado. En Argentina, el INTI desarrolla la metrología y el OAA, la acreditación; a igual que en Uruguay, con el LATU y el OUA. Chile tiene descentralizado la metrología en laboratorios públicos, privados, el ejército y la academia.

Los países centroamericanos han avanzado rápidamente hacia un proceso de consolidación de un sistema descentralizado de las funciones de los organismos encargados de la metrología, normalización y acreditación, con apoyo del Gobierno alemán a través del PTB, quienes también han asesorado en Paraguay. En nuestro país tenemos el INTN.

–¿En qué beneficia a los consumidores? 

–Estaba en un congreso internacional en Río de Janeiro, en abril de 2002. Uno de los expositores, al ser consultado sobre qué hacían con los medidores de energía que no aprobaban las normas de calidad del producto, respondió: los enviamos a Paraguay. La sensación de frustración que uno siente en esas circunstancias es enorme. Este tema en particular, hoy día está bajo control gracias a un convenio entre la ANDE y el INTN, vigente desde 2003.

Entonces, si todo producto importado es mínimamente controlado y satisface los requisitos de las normas de aplicación, estaríamos protegiendo a los consumidores.

–¿Existe ese control de calidad en el país? 

–Hay mayor conciencia nacional. El mismo procedimiento y los mismos actores intervienen para evaluar la conformidad de los productos y servicios fabricados y ofertados por nuestras industrias y empresas instaladas en Paraguay. La metrología legal, que consiste en el control regulado por parte del Gobierno, juega un papel importante al igual que la certificación de productos regulados.

–¿Pero se puede repetir el caso de los medidores? 

–Lastimosamente, sí. La variedad y la cantidad de productos que ingresan al país es enorme, pero cuantificable. Un trabajo coordinado entre los organismos del gobierno encargados de cada tema en particular, apoyados por el sector privado, las oficinas de defensa del consumidor y la academia, puede garantizar una mejor calidad de vida a los ciudadanos.

–¿Qué son las certificaciones, como la ISO 9000? 

–La certificación de sistemas administrativos tipo ISO 9000, ISO 14000, OHSAS 18000, HACCP o GMP, o la ISO 22000, son importantes porque en estas normas se fijan requisitos para un sistema de administración de la calidad en productos, ambiente, seguridad laboral, inocuidad y seguridad de alimentos, respectivamente.

–También se está certificando la gestión ambiental. 

–Así es. Hay más responsabilidad ambiental, en todos los sectores. La certificación de la serie ISO 14000 de Gestión Ambiental se está consolidando en nuestro país. Es como que las empresas nacionales comienzan a darle mayor valor a estas certificaciones, y eso es importante, porque garantiza una cadena productiva limpia y de calidad.

Fuente: ABC Color 

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